Nuestra historia

Selenova nació del encuentro de dos fuerzas.

Selenova nació del encuentro entre dos fuerzas:

Selene, diosa de la Luna — de ella surge la idea de los ciclos: la renovación que habita en cada fase, la intuición que nos guía en el cambio y ese poder suave que ilumina la oscuridad sin necesidad de alzar la voz.
Nova, el nacimiento de una nueva luz — símbolo de despertar, transformación y ese brillo que aparece de pronto después del silencio.

Juntas, dan forma a un universo donde la joyería lleva significado, intención y la delicada fuerza de convertirse.

Durante más de dos años, Selenova ha crecido con paciencia, experimentación y una profunda búsqueda de excelencia artesanal. Algunas piezas requieren meses; otras, años — avanzan entre bocetos, muestras y un sinfín de ajustes hasta que cada detalle encuentra su equilibrio.

En Selenova, crear es un ritual.
Cada diseño nace como una idea silenciosa — un trazo, una curva, una intención — que poco a poco toma forma a través de un trabajo minucioso y reflexivo. Cada superficie se estudia, cada borde se moldea con propósito. Una pieza no se fabrica; se gesta.

Selenova se guía por la creencia de que las joyas guardan energía.
Que el significado puede tomar forma.
Que la intención puede llevarse puesta.
Y que una pieza puede acompañarte en tus propios ciclos de cambio y renovación.

No son adornos.
Son símbolos — de transformación, luz, intuición y fortaleza interior.

Selenova es el tránsito de la sombra a la luz.
Un recordatorio de que todo lo que llegamos a ser comienza en silencio… y crece con intención.